Como juzgué a mi cuerpo y me reconcilié con él.

¡Ay!, pero ¿Qué le paso?,  ¿a quién se comió?, ¡pero tan flaca que estaba!, ¡que pellejuda quedó!,  Sus caderas no mienten, se le ve fatal ese bañador…  Frases como éstas,  hacen que alguien se sienta insegura y vulnerable  ante su propio cuerpo e imagen y aun peor cuando estas frases vienen de tus propios pensamientos.... Seguir leyendo →

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